Gelu Vlasin - cuando el rayo de transforma en palabra

Los versos de Gelu Vlashin echan a volar definitivamente en “El último aliento”, un poemario donde el poeta-forense disecciona el cuerpo y el alma humanos sin olvidarse de ningún elemento: la mano y la mente -incluso la otra mente- están presentes, como no podía ser de otra forma, pero hasta el pulgar o el tímpano están retratados.

A base de una serie de imágenes plásticas, cuadros impresionistas y efectos sensoriales los versos de Vlashin se tocan. Saltan del papel a las manos, que tan pronto contienen la eternidad como la podredumbre. Su poesía nos recuerda a los lienzos de Picasso en una suerte de cubismo literario donde cada detalle está sometido al aumento de la lupa.

El poeta rumano demuestra su capacidad para atrapar al lector -a través de un ritmo trepidante- transformando el rayo en palabra y conquistando, a su vez, las acrobacias literarias sin necesidad de red: así, emplea con soberbia las paradojas y las antítesis, los juegos de palabras y las aliteraciones, aunque a simple vista pudiéramos dejarnos llevar por el espejismo de la escritura automática. Sin embargo, ¿pueden ser casuales versos tan bellos como los siguientes: “La ausencia con la que te acompaño” / “El amor nace del odio de sí” / “El frescor de la muerte” o “La mente que me hace perder la cabeza”?

Asimismo, hay presente una estructura circular -el ombligo del ombligo- que tiende al ad infinitum: las palabras nos conducen por el tiempo y las pirámides, los ángeles y el cielo, la naturaleza y la carne viva, la familia y la religión -la recurrente cruz-, para declinar súbitamente, sin aliento, hacia el desencanto y la oscuridad, la putrefacción personalizada en el ave rapiña, la muerte y la eternidad.

Cuando el niño inocente pregunte, mamá, ¿qué es la muerte?, citemos a Vlashin, quien no sabe, ni puede, ni quiere, callar su silencio: es “cuando la mente ya no sabe volar, cuando la luz se derrumba desde el ojo vacío y cuando el sueño abandona el dormir”.

En “El último aliento” el poeta nos regala su mano que escribe, sin la cual el cuerpo sería un simple sauce. O un ciprés a los pies del cementerio.

 

María Sánchez Robles

Madrid

Vizualizări: 69

Adaugă un comentariu

Pentru a putea adăuga comentarii trebuie să fii membru în reţeaua literară / la red literaria !

Alătură-te reţelei reţeaua literară / la red literaria

© 2018   Created by Gelu Vlaşin.   Oferit de

Embleme  |  Raportare eroare  |  Termeni de utilizare a serviciilor